Alondra Ricotí

Descripción

Alondra Ricotí

DISTRIBUCIÓN EN EL MUNDO
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CANTO
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La alondra ricotí, anteriormente conocida como alondra de Dupont, fue descrita como especie en 1820, con el nombre de Chersophilus duponti por el naturalista francés Louis Jean Pierre Vieillot a partir de un ejemplar colectado por Léonard Puech Dupont, de ahí su nombre científico.

Existen dos subespecies, la nominal que se distribuye por España, Marruecos y el norte de Argelia y Túnez, y la subespecie Chersophilus duponti margaritae, presente en el sur de Argelia y Túnez, y en el norte de Libia y Egipto.

Clasificación

La alondra ricotí es un paseriforme de la familia de los aláudidos, única de su género chersophilus, cuyo nombre científico es Chersophilus duponti.

Tamaño y peso

Su tamaño medio, tiene una longitud de 18 cm y un peso que oscila entre 35 y 40 gramos.

Identificación

El dimorfismo sexual se manifiesta en distintas medidas biométricas asociadas al tamaño, siendo los machos más grandes y pesados. Posee un plumaje marrón, similar al del resto de los aláudidos, aunque el plumaje juvenil, aun siendo marrón, presenta cierto moteado que pierden tras realizar la muda completa de cuerpo a finales de verano. Es característico el alargado y curvado pico que presentan, así como las plumas rectrices externas, de color blanco, al igual que su pariente la alondra común.

Posee un comportamiento tímido y huidizo, siendo difícil de observar en el campo. Tal es así que viene siendo conocida como el “fantasma del páramo” o la “alondra enigmática” Se agazapa entre los matorrales y cuando huye, corre en lugar de volar. Generalmente prefiere desplazarse a pie, aunque es posible verlas en vuelo, especialmente durante los primeros minutos del alba, realizando cantos en vuelo, que combinan con chasquidos de las alas.

Canto

Resulta muy distintivo y está integrado por un silbido aflautado de dos sílabas, la segunda más larga, aguda y nasal audible hasta a 2 kilómetros de distancia. Emite su canto desde el suelo o en vuelo, habitualmente antes del amanecer o al atardecer, pero también de noche.

Hábitat

Su hábitat característico son áreas de estepa, propias de llanuras y terrenos ondulados y con matorral bajo variado (tomillares, aulagares, espartales, matorral halófilo…) y ausencia de árboles. La altura media del matorral debe rondar los 20-40 cm. Parece que el resto de variables ambientales, como la altitud, clima o tipo de sustrato no influyen en el rango de distribución de la especie. La mayor parte de las poblaciones se encuentran por encima de los 1.000 metros de altitud; sin embargo también se conocen poblaciones, como las almerienses, que crían a nivel del mar.

Distribución en España

Su distribución es muy fragmentada y localizada, y está restringida a cinco núcleos principales: los páramos de la Meseta, los páramos del Sistema Ibérico, la depresión del Ebro, La Mancha y el sureste peninsular. En nuestro país se encuentra la subespecie duponti, que habita también en el Magreb.

Desplazamientos

Los movimientos realizados por la especie son muy pequeños, casi inexistentes, oscilando la dispersión media de la especie entre 100 y 300 metros, no habiéndose registrado nunca una dispersión superior a los 20 km, si bien se conocen movimientos dispersivos o fugas de tempero durante los meses más duros del invierno, dada su aparición en zonas donde no se reproduce.

Reproducción

Las parejas de alondra ricotí construyen pequeños nidos en el suelo, ubicados al cobijo de alguna mata, preferentemente con orientación al norte.

El celo comienza en los meses de febrero-marzo y las primeras puestas tienen lugar durante esos meses y las más tardías en julio, si bien la gran mayoría de los nidos se dan entre abril y mayo. El tamaño habitual de la puesta es de tres o cuatro huevos, durando la incubación 12 días y siendo llevada a cabo exclusivamente por la hembra.

Los pollos abandonan los nidos a la edad de 8 días, aunque requieren aún de ayuda parental durante 10-12 días más hasta que realizan los primeros vuelos.

Los nidos sufren tasas de depredación elevadísimas, generalmente superior al 50%, lo que hace que numerosas poblaciones estén fuertemente amenazadas debido a la presencia de depredadores.

Alimentación y costumbres

La alondra ricotí es una especie insectívora, que se alimenta especialmente de arañas y larvas y adultos de coleópteros y lepidópteros, si bien la alimentación de los ejemplares adultos nunca ha sido estudiada

Amenazas y Conservación

Es uno de los paseriformes más amenazados de Europa, habiéndose estimado la población europea en tan solo 2.000-2.400 parejas reproductoras. Siempre ha debido de ser una especie con bajos números poblacionales; sin embargo el abandono de la ganadería, la destrucción de su hábitat y la escasa protección legal de las poblaciones de la especie han hecho que la tendencia poblacional durante los últimos años sea claramente regresiva, habiéndose extinguido más de 30 poblaciones en los últimos 20 años.

Además, la alondra ricotí sufre elevadas tasas de predación natural. Se incluye en el Libro Rojo de las aves de España (2004) en la categoría de “En peligro”, aparece como “Vulnerable” en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y a nivel europeo la UICN la cataloga como “Casi amenazada”.

Por ello la creación de planes de conservación, entre los que se incluyan diversas medidas de conservación, como proteger las poblaciones, aumentar su conectividad, fomentar la ganadería o realizar manejo activo del hábitat, parece vital para asegurar la viabilidad de la especie.

La Alondra Ricotí en el Páramo de Corcos

Avistamiento de la Alondra Ricotí en su hábitat natural. En el término de La Jorja. Páramo de Corcos - Haza (Burgos).

Autor del vídeo: Víctor Salvador

Alondra Ricotí (Chersophilus duponti),
ave en peligro de extinción

Fuentes: enciclopediadelasaves.es – Vicente Garza, Francisco Suárez y José Luis Tella
Tesis doctoral (abril, 2016) de Cristian Pérez Granados

La población de Alondra Ricotí, cuyo tamaño pudiera estar seriamente sobrevalorado, se encuentra en declive debido a la pérdida de hábitat por roturación de las estepas de vegetación natural; este proceso continúa en la actualidad, lo que hace prever la desaparición de las pequeñas poblaciones marginales en el área de distribución.

La conservación de la Alondra Ricotí debe considerarse prioritaria, debido a que las únicas poblaciones europeas se encuentran en España.

  • La superficie del área de ocupación de la Alondra Ricotí es menor a los 500 km2 y se encuentra muy fragmentada
  • El primer censo nacional de alondra ricotí (realizado en 1988 usando la metodología del transecto lineal con ancho de banda de 25 metros) estimó una población de 13.000 individuos. Pero el último censo nacional (realizado entre 2004 y 2007 siguiendo la metodología del transecto lineal con ancho de banda de 500 metros) redujo esta estima a 7.000 individuos, por lo que la regresión a escala española sería del 46% en veinte años. (El último censo realizado por los autores de estas mismas fuentes establecen una alarmante población de tan solo 3000 a 4000 machos)
  • Si no se ponen en práctica medidas drásticas, se prevee un declive del 70%, tras analizar la evolución de más de treinta de sus reductos. Estos datos, superan con creces la línea roja marcada por los criterios establecidos para considerar a esta ave en peligro de extinción.

La Alondra Ricotí cuenta con una distribución restringida al Paleártico occidental, con poblaciones en la península Ibérica y el norte de África, desde Marruecos hasta Egipto.

Se han descrito dos subespecies: duponti, que se encuentra en España, Marruecos, norte de Argelia y noroeste de Túnez, y margaritae, a la que pertenecerían las poblaciones más meridionales de Argelia y Túnez, junto a las de Libia y Egipto.

En Europa, únicamente está presente como nidificante en España, aunque en Portugal existen citas antiguas (1895) sobre su reproducción en Portugal y algunas otras recientes de su presencia estival.

La población norteafricana, poco conocida, se encuentra repartida en unas diez zonas al norte del Sahara, aparentemente aisladas entre sí; la más extensa sería la que se encuentra en la región de los Haut Plateaux, entre Marruecos y Argelia.

En España, se distribuye por la región mediterránea, estando ausente de toda la franja eurosiberiana septentrional. Aunque su área de distribución puede parecer extensa, el área de ocupación se caracteriza por su reducido tamaño y alto grado de fragmentación. Su superficie total se ha estimado en unos 500 km2, repartidos en unas 50-70 zonas correspondientes a las comunidades autónomas de Castilla y León, Navarra, Cataluña, Castilla-La Mancha, Valencia, Murcia y Andalucía. Estas zonas pueden agruparse en cinco grandes regiones naturales: el Sistema Ibérico, la depresión del Ebro, la meseta norte, La Mancha y el sudeste peninsular.

Los núcleos principales del sistema Ibérico se localizan en las parameras de las provincias de Soria y Teruel, interconectados por las poblaciones dispersas existentes en el norte de Guadalajara y el sur de Zaragoza. Hacia el sur, la población del Sistema Ibérico llega hasta algunos páramos de la Serranía Oriental de Cuenca y el norte de Valencia, mientras que hacia el noreste diferentes poblaciones establecen una cierta continuidad entre las ibéricas y las de la depresión del Ebro. En la Depresión del Ebro, las principales áreas se localizan en su zona media, en la provincia de Zaragoza (Los Monegros y Tierra de Belchite), con núcleos dispersos distribuidos por Navarra, Huesca, Teruel, Lérida y tal vez La Rioja.

Tanto en el Sistema Ibérico como en la Depresión del Ebro, la Alondra Ricotí no presenta una distribución continua, sino que su población se encuentra en pequeños núcleos, dispersos en torno a unas pocas zonas donde se concentra la mayor parte de los efectivos. Se conocen seis de estas localidades importantes en Aragón y otras ocho en Castilla y León, estas últimas todas en los páramos sorianos, salvo una existente en Segovia.

El carácter muy localizado de la especie es todavía más patente en las otras tres regiones. En la meseta norte la población se encuentra repartida por diferentes zonas de las provincias de Segovia, Soria, Burgos, Palencia y Salamanca, llegando hasta las comarcas que definen su límite noroccidental en la provincia de
Zamora, como la de la Culebra, La Carballeda y los Arribes del Duero en Zamora.

En La Mancha se conocen algunas poblaciones en Cuenca, en sendos humedales de Toledo y Albacete
y en el Campo de Montiel. Por último, su presencia en el Sudeste árido ibérico queda restringida a una única población en Murcia y varios pequeños núcleos repartidos por la de Gádor y el litoral almeriense y, en Granada, en las Hoyas de Guadix y Baza y la zona de Padul.

Las distintas poblaciones se reparten a lo largo de un amplio gradiente altitudinal, pudiendo encontrarse desde el nivel del mar (cabo de Gata, Almería), hasta los 1550 m (de Gádor, Almería). No obstante, el grueso de la población se concentra en dos franjas altitudinales: entre 1.000 y 1.400 m y entre 250 y 500 m (69% y 24% de la población, respectivamente).

Las principales amenazas que se ciernen sobre la población de Alondra Ricotí están relacionadas con el reducido tamaño y la fragmentación de la población, la pérdida de hábitat, la depredación y la ausencia de protección legal.

  • Población pequeña y fragmentada. La población total de la especie es extraordinariamente baja tratándose de un Paseriforme, situación que se ve agravada por el alto grado de fragmentación que presenta. Esto supone un grave riesgo de extinción de las pequeñas poblaciones marginales, que además de encontrarse muy distantes entre sí y de los dos grandes núcleos del Sistema Ibérico y la Depresión del Ebro, disponen de una superficie de hábitat muy limitada.
  • Pérdida y alteración del hábitat. Tanto en las pequeñas poblaciones, como en aquellas otras más numerosas, la pérdida de hábitat es la principal amenaza para la especie. La Alondra Ricotí está ligada a un tipo de estepas muy concreto, que, en contra de lo que pudiera parecer, están sujetas a un fuerte grado de intervención por parte del hombre. Aunque se trata de zonas preferentemente ganaderas, sobre todo de ovino, y tienen un carácter marginal desde el punto de vista agrícola, una parte importante de su superficie se encontraba cultivada hace unos 50 años. Cuando estas tierras de labor dejaron de cultivarse, comenzó la regeneración del matorral, con el consiguiente incremento de la superficie del hábitat de la Alondra Ricotí.
    Tras esta fase inicial de expansión, a lo largo de los últimos 20 años el proceso se ha invertido debido a las roturaciones, tanto de las antiguas tierras de labor, como de terrenos que nunca lo fueron. Aunque la incidencia de este proceso resulta imposible de cuantificar con las estadísticas agrarias disponibles, parece indudable que el hábitat de la especie se encuentra en regresión por la ampliación de la superficie de cultivo (secano y regadío) o destinada a la reforestación, situaciones ambas relacionadas con la aplicación de políticas agrarias comunitarias. Así mismo, prolifera la regeneración de la vegetación espontánea por el abandono generalizado de la ganadería extensiva (pastoreo). Todo ello ha provocado la desaparición de pequeñas poblaciones y el retroceso de otras de mayor importancia en Castilla y León y Aragón.
  • Depredación. La alta tasa de depredación que sufren los nidos de la especie constituye un factor de riesgo que, además de dificultar una posible recuperación, pone en peligro especialmente a las pequeñas poblaciones marginales.
  • Ausencia de protección legal. Ninguna comunidad autónoma ha creado el correspondiente plan de conservación al que obliga la Ley 42/2007 para las especies catalogadas como “Vulnerables”. La única excepción parcial es Andalucía, que ha creado un plan de conservación conjunto para todas las aves esteparias.
  • Otros problemas. Además de estos problemas que afectan a la mayor parte de las poblaciones, existen otros que afectan a zonas más concretas, como es el caso de la población del litoral almeriense, amenazada por la expansión de los cultivos bajo plástico, la única población palentina, amenazada por la ampliación de una cantera o la también única población catalana, que puede verse afectada por el desarrollo de una instalación aeroportuaria. Otras amenazas son los incendios, que han acabado con poblaciones enteras de alondra ricotí y la construcción de infraestructuras, como carreteras y parques eólicos, que además de la destrucción de hábitat, han dado lugar a mortandades puntuales de ejemplares.