Jesús Lázaro

Un viaje de vinos y alondras

Autora: Begoña Enciso – Fuente original MayorActual – Fotos: MayorActual

Esta ruta os llevará a conocer a Jesús, un viticultor que hace de su oficio una herramienta para promocionar la fauna y la flora de su terruño, intentando salvar de la extinción, con botellas de vino, a la Alondra Ricotí.

El camino en esta fría mañana presenta las vides peladas, y la tierra se tiñe de marrones y grises, hace semanas que acabó la vendimia y esta pertinaz sequía empieza a notarse en el campo. Vamos de viaje a Adrada de Haza (Burgos), donde nos recibe Jesús Lázaro propietario de Bodegas Kirios de Adrada.

La Alondra Ricotí, es la culpable de que hayamos elegido su bodega para esta visita enológica. Y es que esta ave incluida en el Libro Rojo de las aves de España (2004) está en peligro de extinción, pero diez machos (sólo se contabilizan estos) habitan en el Páramo de Corcos, una zona esteparia y prácticamente despoblada que linda con el pueblo de este viticultor. Siendo uno de los pocos lugares de Europa junto a territorios de Soria y Guadalajara, y del este de la península donde nidifica esta ave.

Páramo de corcos

Páramo de Corcos (Burgos) uno de los pocos lugares en Europa donde nidifica la Alondra Ricotí (Foto: MayorActual)

Un animal que pese a su pequeño tamaño, de apenas 36 cm, tiene tanta importancia como “el lince ibérico, el urogallo o el oso pardo”, según nos cuenta Jesús, que ha decidido convertirla en imagen de uno de sus vinos y crear La Fundación Alondra Ricotí para luchar por su supervivencia. Una vinculación que no es baladí, ya que la sobre explotación agrícola y la roturación de las tierras que amenazan el hábitat de esta especie, han sido y son una amenaza también para la fertilidad de los suelos y los cultivos.

Así que este viticultor de tanto oír hablar a los ornitólogos que se reunían en su bodega después de sus visitas a la zona, sobre el riesgo de desaparición de esta especie, decidió hacer algo sobre el tema. “Lo primero que vi es que el principal problema era la propiedad de la tierra, y entonces les sugerí sacar un vino, el Kirios de Adrada Ricotí, cuya imagen fuera esta ave (este año hemos sacado 4.000 botellas), de tal forma que de cada botella que se venda, un euro irá destinado a la Fundación para su conservación. Este dinero servirá para comprar fincas que permitan asegurar la zona donde habita, de tal forma que “si en 20 años hemos conseguido 100 Hectáreas ¡tampoco sería tanto! De momento vamos a comprar ya una Hectárea”, nos cuenta Jesús.

Además, y para recuperar este terreno yermo se propone conservar el pastoreo en la zona, una actividad que se remonta a la Edad Media, por aquí pasan varias cañadas y muestra de ello son los numerosos restos de cabañas y de chozos que hay en el Páramo, y que poco a poco están empezando a reconstruir desde la Fundación.

Chozo

El pastoreo ha sido una de las actividades tradicionales en la zona. En la imagen uno de los chozos que se están recuperando (Foto: MayorActual).

No hay comentarios

Envía un comentario